El Dr. Bernardino Alcázar analiza la relación entre la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la COVID-19, abordando aspectos epidemiológicos, diagnósticos y de manejo clínico:
- Prevalencia y Pronóstico:
- Baja tasa de contagio reportada: La prevalencia de EPOC en pacientes con COVID-19 ronda apenas entre el 1% y el 2% en las series clínicas y metaanálisis (frente al 9-12% de la población general), debido principalmente a un aislamiento social más precoz y riguroso por parte de estos pacientes.
- Mayor gravedad y mortalidad: A pesar de la baja prevalencia, padecer EPOC aumenta en un 268% el riesgo de mortalidad o desenlaces fatales (hazard ratio de 2,68) al contraer COVID-19, superando el riesgo asociado a comorbilidades como la diabetes o la hipertensión.
- Diagnóstico Diferencial y Teleconsulta:
- Puntos clave de sospecha: Aunque diferenciar una exacerbación de EPOC de una infección por COVID-19 es complejo, la presencia de fiebre, infiltrados pulmonares bilaterales, anosmia (pérdida del olfato) o ageusia/disgeusia (alteración del sabor) orienta fuertemente hacia la COVID-19.
- Atención remota: La pandemia ha transformado el seguimiento de la EPOC hacia la telemedicina o consulta telefónica (alcanzando cerca del 90% de las revisiones) para reducir el riesgo de contagio en centros sanitarios.
- Recomendaciones Terapéuticas y Preventivas:
- Manejo farmacológico: Reforzar la adherencia estricta al tratamiento inhalado habitual, destacando el debate y el posible rol protector/modulador de los corticoides inhalados.
- Estilo de vida y vacunación: Promover la cesación del tabaquismo, la realización de ejercicio físico en el hogar durante los periodos de confinamiento y mantener al día el esquema de vacunación (antigripal y antineumocócica).

